Hazte con el libro

11.8.20

TEORÍA CRIP, O CÓMO INVISIBILIZAR A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD.

Como madre de una niña con discapacidad y con dependencia grado III debido a una parálisis cerebral producto de una negligencia médica, me siento en la necesidad de hablar y posicionarme sobre la teoría crip

El profesor Mc Ruer en 2006 escribe un libro llamado Teoría Crip, que nace de la acientífica "teoría" Queer que está poniendo en peligro la lucha feminista. Parece, que ahora está tocando a nuestras puertas esta teoría, igual de peligrosa, en mi opinión, que pone en riesgo los derechos de las personas con discapacidad.

Viene a decir que la discapacidad es un constructo social, y que parte del hecho de considerar que la capacidad es un pretexto para tener privilegios. La teoría crip reclama que las personas con discapacidad y "sus cuerpos" sean también visibilizados y normalizados. Esto no es descabellado. Las personas con discapacidad física, psíquica y/o sensorial han sido un estorbo a lo largo de la historia, han sido discriminadas dentro de una sociead orientada a la producción y ocultadas y confinadas. Pero me parece peligroso esto que expone la teoría crip a continuación.

Rechaza el modelo médico de la discapacidad, que considera la discapacidad una patología o trastorno que hay que curar. También rechaza el modelo social de la discapacidad, que considera que es el entorno inaccesible el que tiene que adaptarse a las personas con discapacidad para que esa discapacidad "desaparezca". Dice esta teoría que el modelo médico exige a las personas con discapacidad que tengan capacidades, y no reconoce su funcionalidad, sea la que sea. Pretende, para deshacer el binomio deficiencia-discapacidad cuestionar la noción de deficiencia en cuanto base biológica. Este movimiento busca que los cuerpos de las personas con discapacidad se conviertan en estandarte de una forma de estar en la vida a través de actos performativos (espectáculos) que tienen como fin devaluar los cuerpos normales. Y que esto será un acto político. ¿Realmente es un acto político hacer un espectáculo?


Critica que la dependencia esté mal vista cuando el ser humano es dependiente por naturaleza. Pero no es lo mismo que seamos dependientes unos de otros para crear un sistema de bienestar social, a que necesites que te lleven en brazos para que te cambien el pañal o te den de comer por una sonda o que no puedas hablar ni comunicarte. No es lo mismo, desde luego.

Viene a decir que, si la deficiencia aparece cuando se normaliza lo convencional  basándonos en aspectos biológicios (tener un cuerpo sano), haciendo visibles los cuerpos crip y denunciando que lo "normal" es una construcción se rompe el binomio discapacidad-deficiencia y autonomía; concluye que todas las personas somos interdependientes, luego la discapacidad es una construcción social. Esto que puede parecer muy novedoso, no es más que un pensamiento alejado de la realidad material de las personas con discapacidad, puesto que si te falta una pierna, por mucho que hagas una performance de esa pierna, para caminar y hacer tu vida diaria vas a necesitar una prótesis. Y que te falte una pierna es una deficiencia biológica (ausencia de una parte del cuerpo) significativa que no tiene una persona con dos piernas más o menos sanas que le permita deambular.  

La teoría crip viene a minimizar la discapacidad negando el sustrato biológico de la deficiencia y haciéndonos creer que todas las personas somos igual de dependientes en nuestra vida diaria. Dice exactamente que el problema es aplicar el uso del concepto de dependencia a unas personas concretas. Esto significa que la teoría crip invisibiliza las necesidades reales de las personas con discapacidad. Parece que está sugiriendo que todas las personas tengan la posibilidad de autodeterminarse discapacitadas. Si ya tenemos que andar riñendo a los/as listillos/as de turno que te dicen que pueden aparcar dos minutos en las plazas de movilidad reducida para hacer un recado, imagínate con esta teoría hecha ley como está ocurriendo con la doctrina queer: "Oye, yo aparco aquí porque ahora mismo tengo una discapacidad y voy a comprar el pan". Si rechazan el modelo médico, por el que se intenta sanar a las personas con discapacidad en la medida de lo posible, ¿ya no estará bien visto prescibir tratamientos ni rehabilitaciones?   

Dice la teoría crip que la ciudad es un ente vivo. Pues mira, no, la ciudad no tiene alma ni es un organismo. Dice que la ciudad es un espacio donde los individuos adquieren la condición de ciudadanos. Puedo estar de acuerdo. También critica que está hecha a medida de personas sanas, pues también tiene razón. Concluye que no son las personas con discapacidad las que deben adaptarse a la ciudad, sino que son los crips los que deben crear espacios multicorporales en los que se atienda su diversidad. Vamos, esto es lo mismo que decir que hace falta escuchar a las personas con discapacidad y adecuar la ciudad a sus necesidades, lo que viene reclamándose desde hace años y ya están en las leyes de accesibilidad de muchos países, solo hace falta que se hagan efectivos esos derechos, y en eso estamos.

Desde hace tiempo, antes de conocer la existencia de esta teoría, reflexioné sobre el uso que se está dando al eufemismo "diversidad funcional", que esta teoría crip asume. Precisamente los defensores de este eufemismo vienen a decir que como todas las personas tenemos diferentes capacidades, en realidad debemos usar "diversidad funcional" para referirnos a la discapacidad porque todos somos diversos.

Yo me posicioné tajantemente y siempre uso "discapacidad" porque es una forma de no perder de vista la realidad material de personas como mi hija, que tienen un cuerpo "no normativo", es cierto, pero creo que sería una falta de respeto invisibilizar su situación y un insulto hacer una performance de una niña que no camina, ni habla ni come y se alimenta a través de una sonda en su estómago.

No comulgo con la idea de que ella tenga una "diversidad funcional" porque ella carece de capacidades que son signficativamente importantes para su vida: deambular, alimentarse y comunicarse. Que la sociedad debe reconocerla como ciudadana, no lo dudo, que la tecnología debe dar respuesta a sus necesidades y que ella pudiera algún día hacer algo tan básico como caminar para darle un beso a su hermano, estoy de acuerdo. Que la sociedad debe otorgarle todos y cada uno de sus derechos y apoyos sin esperar a que ella produzca como una más, también. Pero la discapacidad tiene una clara base biológica y/u orgánica y debemos, como sociedad, comprometernos para que estas personas tengan una vida lo más autónoma posible para que tengan vidas plenas, ellas y sus familias. No se trata de negar la base biológica de la discapacidad para borrar la discriminación, sino de erradicar los prejuicios que se vierten sobre la discapacidad que producen la discriminación y trabajar por tener una sociedad justa y solidaria. Los pensamientos mágicos dejémoslos para las ensoñaciones, para la infancia, para nuestra espiritualidad... pero no para algo tan serio como discapacidades que comprometen la esperanza y calidad de vida. Por favor. 

Artículos consultados:

"Espacios multicorporales: la ciudad inclusiva a partir de la experiencia crip" de Laura Moya y José Ángel Bergua.

"Lo Queer y lo Crip, como formas de re-apropiación de la dignidad disidente. Una conversación con Robert McRuer" de Melania Moscoso y Soledad Arnau.


 

Carola López Moya. Psicóloga y madre de una niña con parálisis cerebral. Presidenta de Instituto Magnolia, asociación para el apoyo psicológico a madres y padres de menores con discapacidad. Autora de “Nace una mamá resiliente: ¿qué pasa cuando tu hijo o hija tiene discapacidad?”. Madre feminista radical luchando por una sociedad justa.

27.3.20

DUELO POR LA PÉRDIDA DE LIBERTAD

DUELO POR LA PÉRDIDA DE LIBERTAD


Llevamos dos semanas de confinamiento decretado por el gobierno debido a la declaración de pandemia por Sars-cov-2 (Coronavirus Covid19) dictada por la OMS.

Muchas personas han tenido que dejar de trabajar y están en sus casas con sus familias saliendo solamente para lo imprescindible. Las consecuencias psicológicas y emocionales a largo plazo todavía tienen que verse.

A corto plazo, lo que estamos viviendo es un proceso emocional y psicológico derivado de la pérdida de la libertad: el duelo.

Los estadios del duelo se pueden vivir de esta manera:

  • NEGACIÓN: Podemos tener sensación de extrañeza, de que esto no está pasando. Seguimos las recomendaciones/imposiciones de las autoridades sin pensar mucho en qué es lo que realmente estamos viviendo. Es posible también no creer lo que está pasando, sentir desconfianza o minimizar el problema: "es una exageración" o "nos están manipulando".

  • IRA. Es posible que sintamos enfado, irritabilidad. Podemos empezar a pelear con la familia, o incluso con la autoridad, el "mundo" por estar en esta situación. La pérdida de libertad se vive como una ofensa, un daño. Es un estado de irritabilidad con los demás y con uno mismo.

  • NEGOCIACIÓN. En este punto empezamos a desear que esto acabe ya, podemos encomendarnos a la religión o buscar información que nos de alguna pista de hacia dónde vamos. Hay una necesidad de resultado, de calmar la incertidumbre y el miedo. En la negociación vamos a darnos cuenta de que realmente no depende de nosotros, hay personas que toman decisiones y además la pandemia no se rige por ninguna ley artificial, sólo la natural.

  • DESESPERACIÓN. En este momento en el que nos damos cuenta de que tenemos poco que hacer con la situación, pueden surgir momentos de tristeza, de llanto, miedo, ansiedad. Nos damos cuenta de la situación con todas sus consecuencias. El dolor se palpa. Expresar estas emociones nos ayuda superar todas estas emociones y sentimientos.

  • ACEPTACIÓN. Después de atravesar el dolor empezamos a asumir que tenemos que volver a responsabilizarnos de nuestra vida, organizarla en confinamiento de la mejor manera posible. Disfrutar de los momentos que tengamos con la familia y con los amigos a través de las videollamadas. En este momento podemos volver a organizar nuestras rutinas y sentir "la vida normal".

Estos estadios no se viven de forma lineal, se pueden solapar o incluso, a medida que se endurezcan las condiciones o si tenemos noticias de que algún familiar está contagiado, se puede volver a experimental.

Me gustaría también hacer algunas reflexiones. Sabemos que el miedo aumenta los niveles del cortisol, que a su vez, si sus niveles se mantienen en el tiempo puede tener consecuencias a largo plazo: reduce el sistema inmune, afecta a algunos órganos, genera pensamientos negativos... Es por esto que una buena medida es no exponerse demasiado a las noticias, sobre todo a los programas de debate que suelen ser muy amarillistas, no centrar las conversaciones en la enfermedad y buscar actividades que nos gusten y produzcan oxitocina: música, baile, visualizaciones agradables, caricias, orgasmos...

A largo plazo me hago prenguntas.¿Cómo afectará esta indefensión aprendida al desarrollo de la depresión? ¿Sentirse rendido podría afectarnos a largo plazo? ¿Qué consecuencias psicológicas traerá el estrés de los despidos masivos? ¿El cierre de negocios? ¿Las facturas de la hipoteca y los suministros que no dejan de llegar? ¿Cómo afecta a la esperanza de vida la anulación de operaciones y tratamientos a enfermos crónicos? ¿Cómo afectará psicológicamente a las personas que hayan perdido a sus familiares sin poderse despedir? ¿Cómo estará afectando a las mujeres que han parido y las han separado de sus criaturas? ¿Cómo afectará a la salud de los bebés por las lactancias que no se habrán podido establecer? ¿Qué impacto tendrá todo esto? ¿Cómo afecta a las mujeres que viven con sus maltratadores? ¿Y a los niños y niñas que viven con sus abusadores? ¿Qué van a hacer los gobiernos para reparar todo este daño?

No tengo todas las respuestas, pero sí que deberíamos hablar de esto. Ahora mismo hay que atender los procesos emocionales derivados de la pérdida de libertad por el confinamiento, pero en un futuro no muy lejano tendremos que ayudar a personas que tendrán que rehacer su vida y sanar, incluso si no han enfermado de coronavirus.

#sarscov2 #coronavirus #pandemia #confinamiento #duelo

Espero que te haya gustado mi post. Si crees que necesitas trabajar esto en terapia, puedes pedir cita conmigo.
También puedes seguirme en redes sociales para acompañarme en todas las propuestas que os hago para crecer.
Carola López Moya.
Psicoterapeuta gestalt.
Habilitada para el ejercicio de profesiones sanitarias.
Colegiada nº AN07169
Experta en psicología perinatal.

5.3.20

LA MADRE HUMANA: 5 COSAS QUE DEBES SABER



LA MADRE HUMANA

"Carola, he gritado a mi hijo, he perdido los papeles porque estaba llorando y me he bloqueado, su llanto me taladraba el cerebro. Yo estoy en contra de los gritos, me he leído libros de crianza respetuosa y estoy de acuerdo con todo. Mi madre me gritaba y a veces me daba con la zapatilla, y yo no quiero eso para mi hijo, pero a veces, me veo como mi madre, es como si me poseyera"

Podría ser una confesión de cualquier mujer de las que vienen a mi consulta o hablan conmigo. También las que me cuentan que ellas pensaban que iban a darle una alimentación saludable a su hijo o hija, o iban a evitar las pantallas, o iban a darles el pecho durante años, o iban a hacer un destete respetuoso y resulta que después ellas o su entorno les ha dado galletas a su hijo, ve durante más horas de las que debiera PJMask, sus lactancias se interrumpieron o hicieron un destete brusco porque no podían más, quizá tenían agitación por amamantamiento...

Esto son realidades de las madres. Son la luz y la sombra de la maternidad.

Una tiene que ver con nuestro ideal de maternidad. La idea que tenemos acerca de cómo debería ser nuestra maternidad y ideal, las expectativas de las que manan las exigencias.

Lo otro tiene que ver con el día a día, con la realidad, con el cansancio, con el agotamiento, con los patrones de relación aprendidos y que hacen que los gritos tomen las riendas cuando perdemos la calma, con la falta de recursos, de relevo, con la ilusión de control que tenemos de la vida.

¿Qué hacemos con esto?


1. Sé realista. La vida no se transita entre negros y blancos, sino que hay muchos matices, muchos contextos, muchas relaciones y precisamente la flexibilidad será una gran enseñanza hacia nuestros hijos.
2. Mírate con compasión. A veces somos más amables con los errores de los demás que con nosotras mismas. Todas nos equivocamos. Pide disculpas y repara el daño si te has equivocado con tus hijos.
3. Reduce la exigencia de forma consciente. Permítete hacer una tarea "mal", aunque esté imperfecto, está hecho. Presta atención a lo que te pasa con esto.
4. Valora que tú estás tomando consciencia del daño que ha hecho la educación tradicional y a la vez descárgate de la responsabilidad de ser tú la que tiene que enmendarlo todo. Tú haz tu parte.
5. Confía en la capacidad de resiliencia de tu hijo o hija. Ellos están teniendo enseñanzas más respetuosas de las que tú recibiste, eso les hará más fácil llegar a ser adultos y adultas sanas emocionalmente.

Pero sobre todo, y retomando el concepto de Winnicott, recuerda que eres la madre suficientemente buena para tus hijos e hijas cuando tú estás poniendo conciencia y sanando como mujer para darles el mejor sostén emocional que puedes dar.




Espero que te haya gustado mi post. Si crees que necesitas trabajar esto en terapia, puedes pedir cita conmigo.
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Carola López Moya.
Psicoterapeuta gestalt.
Habilitada para el ejercicio de profesiones sanitarias.
Colegiada nº AN07169
Experta en psicología perinatal.