2.12.19

CARGA MENTAL Y LA RELACIÓN DE PAREJA


¿Afecta la carga mental que llevamos las mujeres a la relación de pareja?


Una de las quejas más frecuentes que escucho a las mujeres que tienen relaciones heterosexuales y han configurado una familia "tradicional" es que están cansadas, que llevan muchas cosas para adelante, que sus maridos "ayudan" pero no lo suficiente.

Voy a usar dos palabras para referirnos al trabajo de las mujeres, el EMPLEO, que es remunerado, y el TRABAJO doméstico, que no está pagado, pero sigue siendo trabajo.

La mayoría de las mujeres con hijos que escucho tienen un empleo con reducción de jornada. Eso significa que su salario también es menor. Algunas, sencillamente no están empleadas y se dedican plenamente al trabajo del hogar.

Cuando empiezo a preguntar si disfrutan de ocio para atenuar ese cansancio salen limitaciones del tipo:

18.9.19

LA DELICADA RELACIÓN CON TU MADRE



Son muchas las mujeres que llegan a mi consulta con distintos problemas y que en una primera entrevista, cuando indago sobre la relación que tienen con su madre me cuentan que no es para nada saludable.

Algunas mujeres recuerdan de su infancia cómo sus madres les pegaban palizas porque se habían manchado un vestido o les tiraban del pelo por llevarles la contraria. Esto es una violencia física que rompe el alma de cualquier niña y niño.

Otras mujeres me relatan que sus madres las han despreciado a la hora de tomar decisiones importantes, haciéndolas sentir unas tontas, o las han humillado por su forma de vestir o personas con las que salían. Este es un tipo de violencia emocional que crea una gran inseguridad en esas niñas que crecen y se van convirtiendo en adultas "estropeadas", como alguna se define.

El asunto de todo esto es que la persona que nos maltrata no es ni más ni menos que nuestra madre, la persona que nos ha parido y de la que cualquier bebé e infante espera sus cuidados y su amor.

Así que esa niña,

8.8.19

El arrepentimiento de las madres



Falta a la verdad la madre que en algún momento no ha tenido un pensamiento fugaz de arrepentimiento. Bien sea porque estaba desbordada o porque ha sentido miedo u otra emoción incómoda.

En las consultas con madres es bastante frecuente tratar este sentimiento, pero hay que hacer una mención especial a las madres a las que este sentimiento está bien arraigado y es recurrente a lo largo del día, semanas, meses y años.

¿Qué hacemos con estas madres?


Normalmente la sociedad espera que cambien de opinión, minimizan sus sentimientos, las fiscaliza… pero no las toma en serio.

Todo el mundo se ha arrepentido alguna vez en su vida de algo. Puede ser de haber comenzado una relación, de haber escogido unos estudios concretos que después no te gustaron, de haber aceptado un trabajo que no querías, de haberte comprado una vivienda o un coche que después no cumplió con tus expectativas. En cualquier caso, parece que todas estas situaciones son reversibles en mayor o menor medida y por tanto el arrepentimiento se puede disipar.

El arrepentimiento es un sentimiento común y humano, pero está vetado para las madres.

Pero ser madre es irreversible. Incluso si